Ingredientes
· Una calabaza violín de unos 500 g (unos 400 g netos una vez pelada y sin pipas).
· 180 g de aceite de oliva virgen extra (para emulsionar la calabaza).
· Aceite de oliva virgen extra adicional para freír las pipas y los huevos.
· Sal.
· Pimienta.
· Nuez moscada (una pizca).
· 50 g de paletilla de jamón ibérico.
· Dos huevos de codorniz.
· Pipas de calabaza.
· Tabasco Rojo (unos golpes, al gusto).
Preparación
Elaboración:
· Pelamos la calabaza, le quitamos las pipas, la cortamos en trozos grandes y la colocamos en una
bandeja de horno.
· La asamos a 180 °C con un chorrito de aceite de oliva, sal, pimienta y una pizca de nuez
moscada, hasta que esté tierna y ligeramente dorada.
· Reservamos ocho o nueve trozos de calabaza asada de los más bonitos para el emplatado.
· Trituramos el resto en vaso mezclador con 180 g de aceite de oliva virgen extra, unos cuatro
minutos a máxima velocidad, hasta que quede bien emulsionada y cremosa, añadiendo agua poco
a poco hasta lograr una textura parecida a la de un salmorejo (tipo “salmorejo”).
· Incorporamos el Tabasco Rojo (unos golpes, al gusto) y mezclamos bien.
· En una sartén muy pequeña, freímos las pipas de calabaza para que queden crujientes y
chifladas.
· A continuación, freímos el huevo de codorniz.
Emplatado:
· En un cuenco, colocar la crema de calabaza en la base.
· A continuación, añadir una flor hecha con la paletilla de jamón, unos cuantos dados de la
calabaza asada, el huevo de codorniz, una vuelta de pimienta y un chorro de aceite de oliva.



